Sunday, August 10, 2008

¿Y yo qué puedo hacer?

Muchos de los lectores de esta bitácora (no todos, como se puede ver en los comentarios) compartirán con los que la hemos creado buena parte de las razones que nos han llevado a hacerlo: la preocupación por los derechos humanos, el rechazo a una dictadura terrible como la china, la vergüenza por la actitud de occidente, la indignación con los chupópteros del COI... Sin embargo, a la hora de la verdad se encontrarán con una duda: ¿qué puedo hacer yo, sencillo ciudadano medio de un país medio?

Pues bien, esta claro que nuestra capacidad de actuación es limitada, ni somos políticos ni miembros del COI (¡y cómo lamentan esto último nuestros paladares y cuentas corrientes!), las grandes decisiones de la política internacional no están en nuestras manos, pero sí hay algunas pequeñas cosas que podemos hacer, pequeños gestos que no significarán un cambio radical pero que pueden contribuir a crear un poso y a que, en el futuro, las Olimpiadas del 2008 se recuerden como lo que realmente son: una vergüenza.

Aunque no lo parezca, usted ya ha empezado a hacer esos gestos: visitar una bitácora como ésta es uno de ellos, seguramente el menos importante no crean que somos tan presuntuosos, pero también es una contribución. Más importante será que visite webs como la de Amnistía Internacional, que está haciendo una muy interesante campaña desde hace varios meses, a la que usted puede contribuir con su firma.

Reporteros Sin Fronteras se está destacando también en su oposición a los juegos y en la exigencia de libertad de expresión en China y de libertad a secas para los muchísimos periodistas o internautas que están encarcelados en ese país por algo tan "terrible" como querer informar o informarse. Otras organizaciones como Free Tibet utilizan internet para sus campañas y le facilitan fórmulas para participar en ellas.

Y, por supuesto, hay que luchar la pequeña batalla de la opinión pública de nuestro día a día: cargarnos con argumentos y convencer con ellos a nuestros amigos, a los compañeros de trabajo o a todos aquellos con los que podamos compartir una conversación. En las mismas páginas de las que ya hemos hablado encontrará nombres, historias y argumentos con los que armarse dialécticamente (y esperemos que Olímpico Desprecio también sirva para ello).

NO HACER EN LUGAR DE HACER
Pero lo más importante a nuestro alcance para luchar contra la vergüenza de los JJOO no es algo que podamos hacer sino algo que podemos no hacer, por así decirlo: apague su televisor, cambie de canal o ponga la radio, haga lo que sea pero no siga las retransmisiones televisivas de los Juegos.

Sí ya sé que es muy difícil y a mi también me esta costando, soy consciente de que les estoy pidiendo que no vean a la selección de baloncesto, a Rafa Nadal, la que quizá sea la mejor final de los 100 metros de toda la historia o las muchas medallas que conseguirán los deportistas españoles... Les estoy pidiendo un esfuerzo importante, lo sé, pero os JJOO son antes que nada un grandísimo negocio, negocio que se sustenta primordialmente en las multimillonarias audiencias televisivas. La contribución de un único individuo en un mar de miles de millones de telespectadores es insignificante pero, ¿y si entre todos lográsemos que la audiencia de la Olimpiada bajase un poquito? ¿O que se mantuviese o que, simplemente, no llegase a las cifras esperadas?

Sería la mejor forma de hacer recapacitar a instituciones como el COI o el todavía más patético COE, de hacerles entender que no todo vale, que si quieren seguir vendiéndonos su moto de la fraternidad universal a través del deporte y hacer un buen negocio con ella deben tener cuidado con el escaparate que elijan. En esta ocasión ya hemos perdido la partida, pero quizá podamos lograr una victoria a largo plazo.

No tengo muchas esperanzas, la verdad, pero yo pondré mi doloroso granito de arena perdiéndome algunas cosas que me encantaría ver. Más doloroso es, al fin y al cabo, estar en la cárcel por expresarse en libertad y más sufrieron y sufren las víctimas de Tiananmen.

Y usted ¿está dispuesto a un pequeño sacrificio?

PD.: Seguramente le dirán (o me dirán a mí) que no hay que mezclar política con deporte, responda que no es política, no es un problema de derechas e izquierdas, es un problema de derechos humanos. básicos. La política es discutible, los DDHH no.

18 comments:

MGR said...

Tras conocer este blog, me ha dado por hacer un colagge :-P
http://airbaobab.com/post/45337848/olympic-games

Ludwig said...

Hace ya unos meses escribí un artículo que me hubiera gustado se cumpliera...

http://luisbenavent.blogspot.com/2008/03/la-olimpiada-de-pekin.html

Enhorabuena y adelante con vuestro blog.
Un saludo y todo mi apoyo.

Luis

Cristina Falkenberg said...

C'e un'altra cosa che si potrebbe fare e che faccio da tanto... y es lo siguiente: cuando usted vaya a comprarse una cosa mire a ver si es "made in China". ¿Hay algún producto alternativo? Coja el que es alternativo. Si no lo hubiere o la diferencia de precio fuere demasiado grande, piense: ¿de verdad necesito esto?

Muchos pocos hacen un mucho. Son campañas muy, muy, muy efectivas. Si protestamos mucho pero luego seguimos comprando de un régimen que tiene a sus trabajadores en condiciones de semi-esclavitud, ¿por qué nos iban a hacer caso con nuestras protestas? Se reirán de ellas, como es lógico y natural.

No nos engañemos: China tiene un sistema capitalista feroz, con unos cuantos inmensamente ricos, una emergente pero aún muy pequeña clase media y millones y millones de pobres.

Es un pequeño gesto, pero será útil. Y además su bolsillo se lo agradecerá. Recuerde:

- ¿Dónde está hecho esto? ¿En China o en PRC (People's Republic of China)?
- ¿Hay otro producto alternativo que pueda comprar? No... pero antes de comprar este, ¿de verdad necesito esta cosa?

octopusmagnificens said...

¡Atención! Leamos las novedosas propuestas de Elentir y los "liberales": 1. Apagar la televisión en la final de 100 metros. 2. Unirse a Amnistía Internacional y a sus campañas por el Free Tibet y los peace talks con el armed basque separatist group. A ello, súmese la valiente enmienda introducida por la señorita Falkenberg: denuncia del capitalismo atroz y las desigualdades entre ricos y pobres en China, y el llamamiento a retomar los principios socialistas de economía planificada y justicia social.

Manda huevos.

Cristina Falkenberg said...

Octopusmagnificens: ¿dónde digo yo que se retomen los principios socialistas de economía planificada y justicia social? ¿Exactamente dónde, si es usted tan amable...?

Y la mía no pretende ser una enmienda valiente: pretende ser un pequeño gesto que uno lleva a cabo sin mucho ruido pero sí con cierta constancia. Hay entre el capitalismo salvaje y la economía planificada, Octopusmagnificens, esa que le permite a usted llevar más o menos la vida que lleva y que no parece mala del todo, considerando lo que hay por ahí.

Luis said...

La medida de no ver las olimpiadas por la tele parece bastante inútil, a no ser que tengas un audímetro en casa. Si lo tienes y no las ves, serviría para bajar las audiencias en España. Pero normlamente hablan de audiencias potenciales a nivel mundial; en ese caso sería competamente inútil.

octopusmagnificens said...

Cristina Falkenberg, no lo dices explícitamente, pero el mensaje va implícito en tu arremetida contra la, para ti, atroz libertad de mercado. Cualquier lector entenderá que condenas a los "contrarrevolucionarios" dirigentes chinos de la actualidad. Quizá no todo el staff de Olímpico Desprecio comparta tu punto de vista sobre esta cuestión. A ver qué te dice Elentir.

Cristina Falkenberg said...

Pues lamento, octopusmagnificens que usted haya hecho esa interpretación porque nada más lejos de mis palabras. Ni por muchas vueltas que le dé a mi escrito entiendo que quepa su deducción de ninguna manera lógica. La deducción es un proceso lógico que sigue unas claras reglas bien establecidas por escrito desde hace unos 2.450 años.

Yo la verdad es que casi le invitaría a que tomase conocimiento de ellas. Entretanto se hace con esa herramienta dialéctica elemental la discusión por mi parte queda en suspenso, en este y cualquier otro tema.

octopusmagnificens said...

Pues si alguien define el capitalismo como una cosa "atroz", lo lógico es pensar que la alternativa que está presentando es el socialismo. Y en el caso que nos ocupa, ¿qué socialismo más puro puede haber que el de Mao y las colectivizaciones del Gran Salto Adelante? Aclárese usted y no se acobarde suspendiendo las hostilidades dialécticas.

Ramón said...

"A ver qué te dice Elentir."

¿Qué le pasa a Octopus con Elentir, está enamorado de él o qué? Búscate novia, Octopus, que Elentir no es gay y no creo que seas su tipo.

Anonymous said...

"usted ya ha empezado HA hacer esos gestos"

Anonymous said...

NO.

flamio said...

Pues me está costando trabajo no ver las olimpiadas, de hecho mi DVD está trabajando como nunca, pero no me parece de recibo pensar que está mal y verlos por la tele.

Con todo el bombo que se da es dificil escapar al 100%, pero incluso en internet no pincho las noticias de los juegos, aunque no quieras, al final te acabas enterando.

Esto no salvará a nadie, pero me sentiré a gusto conmigo mismo.

Javier Cuchí said...

Bueno, lo mío no tiene mérito porque odio desaforadamente el mal llamado "deporte" profesional y ni siquiera a nivel de aficionado me gusta el de competición, así que huir de la cuchipanda olímpica es para mí costumbre ancestral.

Pero es cierto -y hay que insistir en ello- que si alguna vez hubo algún tipo de valor ético en esto de las olimpiadas, con su celebración en Pekin, ese valor se ha ido definitivamente al guano.

Enhorabuena por la página y adelante con ella.

Anonymous said...

Joder, vaya partidazo de Nadal... Y lo del Phelps ese es de dibujks animados. Esta noche no me pierdo las finales de lucha greco-romana. Dale al DVD, Flamio, dale tío, eres grande...

Anonymous said...

hola
Simplemente indicar:

1. Los juegos olimpicos son tradicionalmente apoliticos... ya se viola su sentido politizando el tema o participando de ello. A mi lo unico que me interesa de los juegos olimpicos es el deporte. Y las cosas en china, sean como sean, no van a cambian porque los juegos se celebren alli o no.

2. Con los paises pasa como con las personas, esto es que ves la paja en el ojo ajeno pero ignoras la viga en el propio. Aqui en Espana ocurren a diario muchas injusticias que ni se nombran en television, pero todos sabemos lo que pasa en china. O es que tenemos que debatir el tema de Madelein McCain? Yo vivo en el extranjero y leo aqui lo que se escribe de Espana, los espanoles no tenemos ni idea... como los chinos!

Saludos

Endimion.

Samarkanda said...

No se trata de un debate político, sino de denunciar la vulneración sistemática de los derechos humanos en China. Una cosa son los derechos humanos y otra la política.

El post de Endimion viene a significar en realidad lo siguiente: "A mí me importa un pepino lo que pase en China. Simplemente me gustan las Olimpiadas. Si allí fusilan a 8.000 personas todos los años o si encarcelan a los disidentes, me trae absolutamente al pairo. Yo quiero ver el fúrbol."

Pues bueno.

pablogo said...

Bueno, cada quien escoje su camino, o su forma de protesta o de no-protesta. Estoy básicamente de acuerdo con vuestros planteamientos y con vuestro blog, pero lo de apagar la tele... obviamente NO SIRVE PARA NADA. Serviría solo en el caso de que ese televisor estuviera conectado a un centro de medición de audincias (que se calculan estadísticamente, por extrapolación y gracias a unos aparatitos y un sistema real de control de la actividad de la tele). Y no sirviendo...
Por otra parte los juegos los organizan Pekín y el COI pero afectan a terceros, a deportistas y personas que llevan años trabajando...
Yo lo que propongo y lo que procuro hacer en mi blog, es USAR LA CAJA DE RESONANCIA que suponen los Juegos, e ir "metiendo pildoritas"...

Ejemplos concretos y reales:

http://facetas.wordpress.com/2008/08/12/trampa-en-la-ceremonia-de-inauguracion-de-los-juegos-olimpicos-de-pekin-2008/

y

http://facetas.wordpress.com/2008/08/10/juegos-olimpicos-pekin-2008-la-libertad/

parece más "condescendiente" pero creo que es mucho más eficaz.
Un cordial saludo.