En público predican agua, a escondidas toman vino, decía Heinrich Heine.
La hipocresía implica necesariamente un alarde de una honestidad que no se practica. Desde que Olímpico Desprecio comenzó su andadura, han aparecido todo tipo de críticos acusándonos de hipócritas por las más diversas razones. Porque Bush atacó a Irak, por la excarcelación de De Juan Chaos, por el consumismo de productos chinos... Seríamos hipócritas si apoyáramos activamente por debajo de cuerda aquello que denunciamos en alto.
Seré cauta porque somos un grupo heterogéneo y no puedo afirmar nada en nombre de todos (excepto una cosa: ninguno de nosotros es partidario de la dictadura comunista, ni de cualquier otra dictadura). Pero yo, por ejemplo, estaría encantada de que los Juegos Olímpicos tuvieran financiación privada, mis compañeros tal vez no. No serían como ahora, casi seguro, pero no me meto en lo que cada cual hace con su dinero. La promoción del deporte por el Estado para su mayor gloria y honra es común a muchas de las dictaduras: las exhibiciones franquistas en el Santiago Bernabeu los primeros de mayo, la ostentación de una raza fuerte por Hitler, la perfección bajo amenaza de los deportistas soviéticos... Efectivamente las Olimpiadas no son una competición entre atletas de todos sitios, es un evento deportivo y político. Ya existen campeonatos del mundo oficiales, de cada zona, de cada continente, de cada país... Los JJOO modernos tienen un componente político clarísimo.
La hipocresía implica necesariamente un alarde de una honestidad que no se practica. Desde que Olímpico Desprecio comenzó su andadura, han aparecido todo tipo de críticos acusándonos de hipócritas por las más diversas razones. Porque Bush atacó a Irak, por la excarcelación de De Juan Chaos, por el consumismo de productos chinos... Seríamos hipócritas si apoyáramos activamente por debajo de cuerda aquello que denunciamos en alto.
Seré cauta porque somos un grupo heterogéneo y no puedo afirmar nada en nombre de todos (excepto una cosa: ninguno de nosotros es partidario de la dictadura comunista, ni de cualquier otra dictadura). Pero yo, por ejemplo, estaría encantada de que los Juegos Olímpicos tuvieran financiación privada, mis compañeros tal vez no. No serían como ahora, casi seguro, pero no me meto en lo que cada cual hace con su dinero. La promoción del deporte por el Estado para su mayor gloria y honra es común a muchas de las dictaduras: las exhibiciones franquistas en el Santiago Bernabeu los primeros de mayo, la ostentación de una raza fuerte por Hitler, la perfección bajo amenaza de los deportistas soviéticos... Efectivamente las Olimpiadas no son una competición entre atletas de todos sitios, es un evento deportivo y político. Ya existen campeonatos del mundo oficiales, de cada zona, de cada continente, de cada país... Los JJOO modernos tienen un componente político clarísimo.
Por otra parte, hay que señalar que la comparación entre el régimen político de los Estadus Unidos de Bush y el del Partido Comunista Chino (PCC) es bastante diferente. No voy a negar que no me gusta Bush, ni su política exterior, ni las políticas que restringen la libertad en Estados Unidos, en España o donde sea. Pero que los gobiernos occidentales sean cada vez más intervencionistas (para nuestra desgracia) no me impide que exprese mi disgusto e indignación por la celebración de los Juegos Olímpicos en Pekín y que el PCC siga siendo maoísta, colectivista,planificador y exageradamente más liberticida. No hay una ley de planificación familiar que por ley diseñe la familia.
Es habitual la coletilla "y tú más" o "y tú qué" ante cualquier crítica. En el caso de los JJOO chinos, es facilísimo bloquear toda denuncia con argumentos del tipo "Atentados a la libertad hay en todos sitios, en tu país también, en China no tienen esos impuestos tan altos. ¿Por qué no les dejas que celebren sus Juegos y les deseas que les salgan muy bien?". Aún siendo ciertas las afirmaciones respecto a los atentados a la libertad patrios, nadie puede tacharme de hipócrita si continúo protestando por la concesión a China de los JJOO. Yo no voto a ningún partido liberticida, no comparto las políticas de mis dirigentes, no defiendo dictaduras... ¿por qué voy a callarme ahora? No me refiero al pueblo chino cuando critico los JJOO, sino al sistema comunista que (a veces se nos olvida) hace ciertas concesiones a la propiedad privada y al individuo, pero en la medida en que eso permite un mayor desarrollo económico del país, para seguir alimentando ese sistema.
La socialdemocracia occidental no es mi ideal, pero no es lo mismo. El punto de partida es el opuesto: hay un sistema de propiedad privada que los gobernantes violan o restringen. El resultado, gracias a Dios, no es igual.
La concesión de este evento por parte de los Gobiernos occidentales a China no está relacionado tampoco con libre comercio con este país. El comercio exterior para quienes defendemos la libertad económica es cosa de personas, no de estados. Si un comerciante chino produce un bien mejor que un español y más barato soy la primera en defender la soberanía del consumidor y su libertad de elegir. No sé qué contradicción hay entre esa postura y la denuncia de las barbaridades que los gobernantes chinos cometen desde sus poltronas del PCC.
¿Estoy yendo en contra de la voluntad del pueblo chino? No se sabe, estamos en el país de la censura, de Tiannamen, de las prohibiciones olímpicas (como han recordado mis compañeros en sus artículos). ¿No estaban los soviéticos que podían hablar tan orgullosos de la URSS?¿No están los cubanos que viven en Cuba tan felices con su Comandante?¿No es Chávez un libertador que se enfrenta con la tiranía capitalista explotadora para los venezolanos afines (que tan amablemente suelen insultarme)? Honestamente, creo que denunciar la concesión de un evento a un gobierno comunista, liberticida por definición, es legítimo.
Para quienes se ofuscan con el cambio económico de China, además de dedicarles la foto del ganador de caballo con arcos, Xiao Qin, saludando militarmente dese el podio, les copio una parte del escrito de Mao sobre la nueva democracia en China.
Es habitual la coletilla "y tú más" o "y tú qué" ante cualquier crítica. En el caso de los JJOO chinos, es facilísimo bloquear toda denuncia con argumentos del tipo "Atentados a la libertad hay en todos sitios, en tu país también, en China no tienen esos impuestos tan altos. ¿Por qué no les dejas que celebren sus Juegos y les deseas que les salgan muy bien?". Aún siendo ciertas las afirmaciones respecto a los atentados a la libertad patrios, nadie puede tacharme de hipócrita si continúo protestando por la concesión a China de los JJOO. Yo no voto a ningún partido liberticida, no comparto las políticas de mis dirigentes, no defiendo dictaduras... ¿por qué voy a callarme ahora? No me refiero al pueblo chino cuando critico los JJOO, sino al sistema comunista que (a veces se nos olvida) hace ciertas concesiones a la propiedad privada y al individuo, pero en la medida en que eso permite un mayor desarrollo económico del país, para seguir alimentando ese sistema.
La socialdemocracia occidental no es mi ideal, pero no es lo mismo. El punto de partida es el opuesto: hay un sistema de propiedad privada que los gobernantes violan o restringen. El resultado, gracias a Dios, no es igual.
La concesión de este evento por parte de los Gobiernos occidentales a China no está relacionado tampoco con libre comercio con este país. El comercio exterior para quienes defendemos la libertad económica es cosa de personas, no de estados. Si un comerciante chino produce un bien mejor que un español y más barato soy la primera en defender la soberanía del consumidor y su libertad de elegir. No sé qué contradicción hay entre esa postura y la denuncia de las barbaridades que los gobernantes chinos cometen desde sus poltronas del PCC.
¿Estoy yendo en contra de la voluntad del pueblo chino? No se sabe, estamos en el país de la censura, de Tiannamen, de las prohibiciones olímpicas (como han recordado mis compañeros en sus artículos). ¿No estaban los soviéticos que podían hablar tan orgullosos de la URSS?¿No están los cubanos que viven en Cuba tan felices con su Comandante?¿No es Chávez un libertador que se enfrenta con la tiranía capitalista explotadora para los venezolanos afines (que tan amablemente suelen insultarme)? Honestamente, creo que denunciar la concesión de un evento a un gobierno comunista, liberticida por definición, es legítimo.
Para quienes se ofuscan con el cambio económico de China, además de dedicarles la foto del ganador de caballo con arcos, Xiao Qin, saludando militarmente dese el podio, les copio una parte del escrito de Mao sobre la nueva democracia en China.
Desde hace años, los comunistas venimos luchando tanto por una revolución política y económica como por una revolución cultural en China; nuestro objetivo es construir para la nación china una nueva sociedad y un nuevo Estado, en los cuales no solamente habrá una nueva política y una nueva economía, sino también una nueva cultura. En otras palabras, no sólo deseamos convertir la China políticamente oprimida y económicamente explotada en una China políticamente libre y económicamente próspera; deseamos asimismo convertir la China ignorante y atrasada bajo el imperio de la vieja cultura en una China culta y avanzada en la que impere una nueva cultura. En resumen, queremos construir una nueva China. Y en el terreno cultural, nuestro objetivo es forjar una nueva cultura de la nación china.
Una cultura dada (como forma ideológica) es el reflejo de la política y la economía de una sociedad determinada y, a su vez, influye y actúa en gran medida sobre éstas; la economía es la base, y la política, la expresión concentrada de la economía. Este es nuestro punto de vista fundamental sobre la relación entre la cultura, por una parte, y la política y la economía, por la otra, y sobre la relación entre la política y la economía. De este modo, son primero la política y la economía de una formación social dada las que determinan la cultura de esa misma formación, y sólo después esta cultura influye y actúa sobre aquéllas. Marx dice: "No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino, por el contrario, su ser social lo que determina su conciencia.” Y dice además: "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarla ." Esta formulación científica, por primera vez en la historia humana, resolvió correctamente el problema de la relación entre la conciencia y el ser, y constituye la tesis básica de la dinámica y revolucionaria teoría del reflejo, tan profundamente desarrollada más tarde por Lenin. No debemos olvidar esta tesis básica al discutir los problemas culturales de China.
Basta con recordar las atrocidades y los atentados a la libertad individual que han costado estas "bonitas palabras". Por desgracia, en España cada vez suenan más familiares.